Protección contra la gripe
La echinácea está indicada para aliviar y acortar la duración de los síntomas de la gripe y resfriados, ya que estimula el sistema inmune,según han demostrado diversos estudios recogidos por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO).  Las propiedades de esta planta contra las infecciones han sido reconocidas por el organismo encargado de la aprobación de los fármacos en Alemania, la Comisión E, que ha autorizado su uso para el “tratamiento de apoyo en las infecciones recurrentes del tracto respiratorio superior y del tracto urinario inferior, así como en las infecciones de tipo gripe”.
Los alemanes consumieron el pasado año más de 20 millones de unidades de esta planta.

Más de 500 investigaciones avalan la actividad inmunomoduladora de la echinácea, sobre todo de la variedad purpúrea. Una de las más recientes fue llevada a cabo por la el Instituto de Farmacognosia de la Universidad Karl-Franzens, de Austria, que hizo una revisión de todos los estudios clínicos recientes y concluyó que “la estimulación de macrófagos y la inducción de citoquinas son partes importantes de su modo de acción y que las glicoproteínas/polisacáridos y alcamidas son parte constituyente relevante de su actividad”.

“La echinácea contribuye no sólo a disminuir las molestias, sino también la duración de los procesos gripales”, destaca Concepción Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta del INFITO. Según la profesora Navarro, la echinácea es un estimulador inespecífico del sistema inmune. En otras palabras, que aumenta la producción y actividad de los linfocitos (glóbulos blancos) y macrófagos. En concreto, se ha comprobado que activa las células T y las natural-killer (NK), que juegan un importante papel contra los virus. En el caso de la gripe resulta especialmente eficaz ya que, además de estimular las defensas, disminuye claramente la sintomatología. Por eso, se recomienda para prevenir su aparición y disminuir los síntomas a la primera manifestación. No obstante, la profesora Navarro recuerda que lo que garantiza la seguridad y eficacia de una planta es su registro sanitario, que indica que ha pasado todos los controles que indica el Ministerio de Sanidad, y un prospecto con sus indicaciones y posología, como cualquier fármaco de dispensación farmacéutica.




Por su parte, el doctor Santiago de la Rosa, presidente de la Comisión de Medicina Naturista del Colegio Oficial de Médicos de Madrid señala que la echinácea “es una planta que ya era utilizada por los nativos norteamericanos para tratar numerosas enfermedades. Actualmente existen diversos estudios que la relacionan con aumento de la inmunidad, aconsejando su uso para la prevención de enfermedades que se producen por las bajas temperaturas; gripes, catarros y enfermedades respiratorias, contando además, con una excelente tolerabilidad”. Estos efectos, asegura, son el resultado de la combinación de la actividad de varios constituyentes, en particular, polisacáridos y glicoproteínas, alquilamidas y ácido achicórico”.

Resistencia a antibióticos

Los antibióticos, en cambio, no sirven para gripes y resfriados, a pesar de que muchas personas los emplean para este fin. El pasado año se vendieron 80 millones de envases, convirtiéndose en los fármacos más consumidos después de los analgésicos. En este sentido, el doctor Jesús Honorato, jefe de Servicio de Farmacología de la Clínica Universitaria de Navarra, recuerda que “la gripe no requiere tratamiento con antibiótico, ya que está producida por virus, frente a los cuales los antibióticos no son activos. Es válido”, añade, “cualquier tratamiento que mejore la sintomatología del paciente y no produzca efectos secundarios”. A su juicio, “el principal problema que se desprende de la ingesta incontrolada de antibióticos es la producción de resistencias bacterianas que, a día de hoy, está alcanzando características preocupantes”.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, la aparición de dichas resistencias ha pasado del 30% hace 20 años al 50% en nuestros días. En dicho informe, la OMS advierte que, si de aquí a diez años no se toman medidas al respecto y se sigue haciendo un mal uso de los antibióticos, enfermedades que hoy pueden curarse con medicamentos pueden llegar a convertirse en incurables.

Cada año 3,5 millones de personas padecen la gripe en nuestro país según datos proporcionados por el Centro Nacional de Epidemiología, es decir, alrededor de 8.000 personas por cada 100.000 habitantes. Un caso de gripe puede enviar a un adulto o niño a la cama durante 3-5 días. Transcurrido este tiempo, la persona se recuperará por completo, aunque la tos y el cansancio podrán persistir durante algunos días o semanas más. La gripe puede llegar a ser una enfermedad seria en los mayores de 65 años y en personas con enfermedades crónicas, más propensas a desarrollar complicaciones, que pueden desembocar en la muerte del enfermo. Por su parte, los resfriados generan en nuestro país, una pérdida anual de 32 millones de días laborables o escolares, según los datos recogidos por el Comité Europeo para el Estudio del Resfriado Común.